EN Oración

La amistad en los momentos buenos y difíciles

La amistad se cultiva en los momentos buenos y difíciles: con palabras de ánimo, consejos sinceros y el ejemplo de Jesús, el mejor amigo.

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La amistad es un tema práctico. Hay temporadas en que quizá no podemos reunirnos con nuestros amigos, abrazarlos ni tomar un café juntos, y los extrañamos. Sin embargo, la falta de contacto presencial no impide demostrar que somos buenos amigos.

Extrañar a los amigos es natural cuando no se les ha visto o no ha sido posible reunirse. Aun así, es posible acercarse por medio de una videollamada, un mensaje o las redes sociales, para compartir ánimo y paz. La amistad está presente tanto en los momentos felices como cuando alguien está triste: Jesús llamó amigos a sus discípulos y, durante su relación con ellos, hubo tanto victorias como angustias.

Una amistad que comenzó en el colegio

Hay personas a quienes les gusta conocer gente, hacer amistades e influir en sus vidas, y los amigos también aportan algo a la vida de uno. Hay amistades que duran décadas: comienzan en el colegio, desde kindergarten, y siguen a lo largo de la primaria, la secundaria y la vida adulta.

En esas amistades largas hay recuerdos alegres —como compartir la lonchera del recreo— y también momentos complicados, como la muerte de un amigo en la adolescencia. A veces ambos amigos toman pasos equivocados, y Dios vuelve a reunirlos cuando cada uno conoce a Jesús por su lado.

Un amigo puede invitarte a un grupo donde se predica la Palabra. Al empezar a escuchar y darte cuenta de tus debilidades, puedes pensar en ese amigo de tantos años y anhelar lo que él tiene. Gracias a amigos así, muchos están hoy en un lugar muy distinto del que habrían estado.

Con los años, ese amigo puede formar una familia preciosa y servir a Dios con sus talentos. Hay amigos especiales con quienes se comparten batallas y victorias. Y lo mejor que un amigo puede hacer es presentarnos al mejor amigo de todos: Jesús.

Un mensaje puede acercar a un amigo

Uno no siempre sabe cuánto puede marcar la vida de un amigo. Incluso ahora mismo podrías escribir por WhatsApp a una persona con quien tuviste una diferencia o una pelea. Piensa en quiénes son tus amigos y también en cómo puedes ser un amigo para alguien más.

Proverbios 17:17 habla de amar al amigo en todo tiempo y de encontrar en él a un hermano en tiempos de angustia. Un amigo así puede llamarse hermano porque ha estado contigo. ¿Quién ocupa ese lugar en tu vida? ¿Para quién podrías ocuparlo tú?

La amiga que animó a seguir intentando

Hay amigas de muchos años, de la época del colegio, capaces de levantarse de madrugada para ir a estudiar contigo antes de un examen de matemáticas, porque saben que esa materia nunca se te dio, y esforzarse juntas por obtener la nota que querías.

Llega un momento en que quieres dejar de estudiar porque estás cansada, y tu amiga te anima a hacer un último esfuerzo y a seguir adelante. Una amiga así te apoya en tus debilidades y está contigo en las buenas y en las malas.

También te escucha cuando un novio te rompe el corazón y terminas llorando en el baño: llega a la puerta, te pregunta qué te pasa, te escucha y te dice que no le prestes tanta atención, que no vale la pena.

Versículo clave

«En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia.»

Proverbios 17:17

Con el tiempo, cada una sigue con su vida, entre la maternidad y el trabajo, pero allí están las amigas cuando hace falta.

Aun antes de conocer a Jesús como verdadero amigo, Dios puede ponernos amigos que nos acompañan en momentos difíciles. Eso es la amistad: acompañamiento y aliento cuando uno se siente débil.

Amistad, verdad y consejo

Proverbios 17:17 lo dice: «En todo tiempo ama al amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia». Haz una videollamada o llama a un amigo para enviarle un abrazo o un mensaje.

Los amigos quieren a sus amigos, les dicen la verdad y los confrontan cuando hace falta. También aconsejan: una amiga puede decirte que quizá cierta relación no te conviene en ese momento. Un consejo no busca estropear la vida de quien lo recibe; procede del amor y de la sabiduría que hay entre amigos.

Proverbios 11:14 lo expresa así: «Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; mas en la multitud de consejeros hay seguridad». El consejo de un amigo es una ayuda que puede orientar, y decir la verdad forma parte de la amistad.

Jesús, presentado como el mejor amigo

Juan 15:13 dice: «Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos». Dar la vida por los amigos no significa recibir una bala y morir, sino enviar hoy un mensaje de paz, amor y fe en medio de lo que alguien está viviendo.

Versículo clave

«Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.»

Juan 15:13

Jesús es el mejor amigo de todos, y nunca nos ha defraudado. Puedes invitarlo a tu corazón como amigo y recibirlo como Señor y Salvador, con la esperanza de que, desde hoy, Jesús sea tu mejor amigo y comiencen los mejores tiempos de tu vida.

Todos somos personas imperfectas que podemos ser amigos y mandar un mensaje de paz.

Referencias bíblicas