Las cosechas tienen sus temporadas: el árbol de mango no da fruto todo el año, sino en su tiempo. Dios tiene para ti una nueva temporada.
«Porque he aquí ha pasado el invierno, se ha mudado, la lluvia se fue; se han mostrado las flores en la tierra, el tiempo de la canción ha venido, y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola». Las lluvias del invierno hacen que los caminos sean difíciles y peligrosos. Quizá has transitado caminos así. Pero Dios dice: «Ese tiempo terminó; abro una nueva temporada».
Versículo clave
«Porque he aquí ha pasado el invierno, Se ha mudado, la lluvia se fue»
Cantares 2:11
Las flores hablan de alegría y de victoria. Y anuncian el fruto: primero vienen las hojas, luego las flores, y después el fruto. Dios te está anunciando que se acerca el tiempo de recoger mucho fruto. La tórtola es una paloma silvestre, símbolo de paz: la paloma que volvió al arca de Noé con una rama de olivo anunciaba que un tiempo terminaba y otro comenzaba. Las aves cantan temprano porque anuncian un nuevo día. Está atento a lo que Dios te dice.
1. Disfruta lo que Dios hace
No puedes entrar en la nueva temporada si no disfrutas lo que Dios hace. Dios es bueno, y todo lo que hace es para tu bien. Aprende a disfrutarlo aun cuando no entiendes. Muchas veces decimos: «Dios, ¿por qué estoy viviendo esto?». Si aprendes a confiar, te será más fácil entrar en lo nuevo.
Israel dio vueltas alrededor de Jericó, y en el momento señalado el poder de Dios derribó los muros. Dios quería toda la atención de su pueblo para mostrarles su gloria en medio de lo imposible. David había perseguido osos y leones; delante de Goliat, lo que vio fue la mano de Dios. Bastaba una piedra: el poder sería de Dios.
«Cuando las plantas de los pies de los sacerdotes que llevan el arca de Jehová, Señor de toda la tierra, se asienten en las aguas del Jordán, las aguas del Jordán se dividirán; porque las aguas que vienen de arriba se detendrán en un montón». A Dios le gusta sorprendernos, para que digamos: «No hay nadie como tú». Así fue en el Jordán, y así fue en el mar Rojo.
Dios quiere que disfrutes cada momento que tiene para tu vida, no que vivas afligido y preocupado. «Estad quietos, y conoced que yo soy Dios». A veces estás tan distraído e inquieto que te pierdes lo que Dios está haciendo. Quédate quieto: Dios quiere mostrar su poder en tu vida, y que aun tus enemigos conozcan al Dios que tienes.
2. Renuncia a lo viejo
Los habitantes de Gabaón, cuando oyeron lo que Josué había hecho en Jericó, usaron de astucia: se presentaron con sacos viejos sobre sus asnos, cueros de vino viejos, rotos y remendados, zapatos viejos y recosidos, vestidos viejos, y todo el pan que traían era seco y mohoso. Y le dijeron a Josué: «Nosotros venimos de tierra muy lejana; haced, pues, ahora alianza con nosotros». Y Josué les creyó e hizo alianza con ellos.
No hagas alianzas con tu pasado, con lo viejo y deteriorado. Hay un momento en que tienes que decir: «Esto ya no puede seguir en mi vida». Despójate de toda vestidura vieja y extiéndete a lo nuevo. «Olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta». Puedes decirle al pasado: «Aprendí, pero Dios tiene algo mejor».
Que tus malas experiencias no afecten lo que Dios tiene para ti. Una mala experiencia no tiene por qué convertirse en tu estilo de vida. Quizá te fue mal en tu matrimonio o en tu empresa. Pasa la página y créele a Dios por lo nuevo. El pasado solo sirve para recordar lo que Dios hizo y para ganar experiencia y carácter. Levanta la frente y di: «Señor, estoy listo para la nueva temporada».
Los gabaonitas traían pan seco y mohoso. Pero Jesús dijo: «Yo soy el pan de vida». Dios tiene para ti revelación fresca y vino nuevo. Quizá viviste una gloria pasada, pero lo que viene es mayor: Dios te lleva de gloria en gloria y de victoria en victoria.
Job perdió en un día sus bienes, sus siervos y sus diez hijos, y además fue herido con una llaga maligna de pies a cabeza. Pero su pasado no determinó lo que Dios tenía para él. «Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse». Dios le restituyó el doble. Si Job hubiera hecho alianza con su pasado, nunca habría visto la restitución.
Dios le dio otros siete hijos y tres hijas. Los nuevos no sustituyeron a los primeros. A la primera hija la llamó Jemima, que algunos relacionan con «día»: Job sabía que, después de los días difíciles, venían días mejores. «Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría».
3. Deja que Dios quite tu vergüenza
No puedes entrar en la nueva temporada cargando vergüenza. Todos hemos pasado vergüenza alguna vez: cuando no vimos lo que esperábamos, cuando las cosas no salieron como queríamos. Antes de entrar en la tierra prometida, Dios le ordenó a Josué circuncidar a la nueva generación, que había nacido en el desierto. Dios también está circuncidando tu corazón, quitando lo que no sirve.
«Y Jehová dijo a Josué: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto; por lo cual el nombre de aquel lugar fue llamado Gilgal». Gilgal se asocia con algo que rueda, como un torbellino. Quizá te has sentido revolcado por el polvo, en situaciones difíciles que no esperabas. Allí mismo Dios quita tu vergüenza.
«Y los hijos de Israel acamparon en Gilgal, y celebraron la pascua… Al otro día de la pascua comieron del fruto de la tierra… Y el maná cesó el día siguiente, desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra». Dios ha estado llegando a las raíces de tu corazón y arrancando lo que no sirve, para introducirte en lo nuevo. Hay un tiempo en que el maná cesa, y comienzas a comer del fruto de la tierra prometida. No te aferres a lo anterior.
Expectante, no con tu propia medida
¿Cuántas veces creíste en algo y no pasó como querías? Dios suele obrar por donde menos lo piensas. Se cuenta de una campaña evangelística que su organizador consideró un fracaso: le pareció pobre el mensaje y escasa la respuesta. Lo que no sabía es que esa noche un joven entregó su corazón a Jesús, y ese joven llegaría a predicar el evangelio a multitudes en todo el mundo. Cuando crees que no sucedió nada, Dios puede estar haciendo algo grande.
Una cosa es tener expectativas, y otra ser expectante. Tener expectativas es ponerle tu propia medida a lo que debería pasar. Ser expectante es esperar con interés, sin saber cómo lo hará Dios, sabiendo solo que él no falla. Las expectativas traen frustración, porque cuando las cosas no llegan al nivel que tú pusiste, vienen el enojo y la tristeza. Dile a Dios: «Yo no pongo la medida; la medida la pones tú».
Para los discípulos, pasar por Samaria y detenerse con una mujer junto al pozo quizá fue una pérdida de tiempo. Pero gracias a esa mujer, todo un pueblo conoció a Jesús. En lo pequeño, Dios manifiesta su poder.
«Entonces Elías dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque una lluvia grande se oye». Elías subió a la cumbre del Carmelo, se postró en tierra y puso su rostro entre las rodillas. Y le dijo a su criado: «Sube ahora, y mira hacia el mar». Siete veces subió el criado, y a la séptima dijo: «Yo veo una pequeña nube, como la palma de la mano de un hombre, que sube del mar».
Versículo clave
«Entonces Elías dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque una lluvia grande se oye.»
1 Reyes 18:41
Elías esperaba una lluvia grande, y lo que vio fue una nube pequeña. Pero estaba expectante: si Dios lo dijo, Dios lo haría. «Unce tu carro y desciende, para que la lluvia no te ataje». Y los cielos se oscurecieron con nubes y viento, y hubo una gran lluvia. Dios no avergüenza a sus hijos: respalda la fe.
Cree por tu nueva temporada. Despójate de los vestidos viejos, deja que Dios quite tu vergüenza, y créele por grandes cosas. Dios es fiel, y no te dejará avergonzado. Prepárate, porque el invierno ya pasó.
Referencias bíblicas
- Cantares 2:11-12 (abre YouVersion en una pestaña nueva)
- Josué 3:13-17 (abre YouVersion en una pestaña nueva)
- Josué 9:3-12 (abre YouVersion en una pestaña nueva)
- Filipenses 3:13 (abre YouVersion en una pestaña nueva)
- Salmos 30:5 (abre YouVersion en una pestaña nueva)
- Josué 5:9-12 (abre YouVersion en una pestaña nueva)
- 1 Reyes 18:41-46 (abre YouVersion en una pestaña nueva)
- Cantares 2:11 (abre YouVersion en una pestaña nueva)
- 1 Reyes 18:41 (abre YouVersion en una pestaña nueva)


