EN Oración

A lo profundo con Jesús: cuando parece que nada pasa

La pesca milagrosa es una invitación a abrirle a Jesús la barca y el corazón: obedecer su palabra y permitir que trabaje desde lo profundo, aun cuando parece que nada pasa.

Predicador
Andrés Azurdia
Publicada
Duración
14 min

Ver vacío un lugar de reunión no tiene por qué entristecernos, porque las familias están en sus casas. Un tiempo en que Dios nos detiene es una oportunidad para construirnos y hacernos una generación diferente: más poderosa, amorosa, consciente y llena de fe. Pronto podremos reunirnos, celebrar, adorar a Dios y aprender juntos de su Palabra.

Honremos y bendigamos a las mamás, incluidas las madres de prejuveniles y adultos, las abuelas y las bisabuelas. Gracias por cuidarnos, acompañarnos cuando estamos enfermos y ofrecernos una palabra o un consejo cuando lo estamos pasando mal. Son seres extraordinarios: que Dios las guarde, proteja y cuide.

Consiente a tu mamá: prepárale café, córtale una rosa si tienes jardín, escríbele una carta o hazle un dibujo; y, si puedes, pide algo rico para ella. Siempre hay tiempo para honrarla.

Gracias, Dios, por tu Palabra, tu favor y tu gracia, y por el tiempo que estamos viviendo. La Palabra sostiene y la voz de Dios levanta; que llene la vida y el corazón para tener una semana poderosa. Cuando parece que nada pasa, todo pasa.

Jesús ve lo que ocurre en la barca

“Todo pasa y nada pasa”. Quizá piensas que el mundo se acaba, que no llegarás a fin de año o que no podrás hacerle caso a tus “colores”; o quizá Dios te está preparando para tener novia: eso lo sabrá Dios. Aunque creas que nada está ocurriendo, Dios puede estar obrando.

Aunque parezca que Jesús no te está viendo, te observa y ve lo que acontece en tu vida; no para juzgarte ni criticarte, sino porque sabe lo que necesitas. Jesús predicaba a las multitudes y veía a lo lejos las barcas de unos pescadores que habían pasado la noche sin encontrar peces.

Jesús se acerca y pide permiso a Pedro para subir a su barca. ¿Le has dado permiso a Jesús de subir a tu barca? Invítalo para conocerlo más y compartir más con él: en medio de lo que estamos viviendo, es un buen tiempo para hacerlo.

Lucas 5:3-5, en la versión LBLA, cuenta que Jesús subió a una de las barcas, la de Simón, pidió que se apartara un poco de tierra y enseñó a las multitudes desde la barca. Cuando terminó de hablar, le dijo a Simón que se adentrara en lo profundo y echara las redes para pescar. Simón respondió que habían trabajado toda la noche y no habían pescado nada; sin embargo, echaría la red porque Jesús lo pedía.

Versículo clave

«Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red.»

Lucas 5:4-5

Que Dios te lleve a lo profundo no significa que todo se acabe, sino que quiere llegar a la parte más íntima de tu vida, incluso a aquello que nadie de tu familia conoce. Abre tu corazón y tu barca para que Dios llegue a esa profundidad.

«Suelta la palabra»

Pedro había pescado toda la noche sin obtener nada, pero echaría las redes porque Jesús lo pedía. Así nos frustran a veces las tareas, los esfuerzos por obedecer a los padres o las circunstancias en las que parece que nada da resultado. Hazlo por obediencia y actúa confiando en la palabra de Jesús.

¿Y si todo lo que Dios ha trabajado contigo estaba destinado a ser utilizado precisamente en este momento? Lo mismo vale para las palabras que Dios ha depositado en tu corazón: podrían servir ahora, en la situación actual.

Los discípulos echan las redes y comienzan a recoger una gran cantidad de peces. Es el tiempo de la cosecha. Los peces representan la bendición y las oportunidades de Dios, su transformación y una vida de fe.

Pedro se asombra ante la pesca y se rinde a los pies de Jesús. Detente y observa lo que tienes: familia, casa, comida, estudios y salud. Pedro se asustó al ver tanta bendición y dijo que no merecía tantas cosas. Pero eres merecedor de las bendiciones de Dios: aunque te hayas equivocado o apartado, su amor y su misericordia te siguen tomando en cuenta para bendecirte.

Los discípulos tuvieron que llamar a otras personas para que los ayudaran con la pesca. Aunque parezca que nada ocurre, Dios está trabajando detrás de bambalinas para llenar las redes de bendiciones, palabra, fe y cosas extraordinarias.

Una vida transformada y una invitación

Jesús le dice a Pedro: “No temas”, y le anuncia que desde entonces sería pescador de hombres en vez de pescador de peces. Cuando una persona entra en lo profundo con Dios, permite que Jesús suba a su barca y deja que trabaje con ella, Dios la saca diferente. Saldrás distinto de la situación que estás viviendo.

Versículo clave

«y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres.»

Lucas 5:10

Si te cuesta dejar que Dios trabaje en ti, si recibes pensamientos negativos por las palabras de otras personas o estás preocupado, acércate a Jesús e invítalo a tu barca. Ora para abrirle tu corazón y pedirle que te lleve a lo profundo.

Ora así: “Señor Jesús, que transformas en la vida de Pedro, hoy te quiero invitar a mi barca, a mi corazón”. Pídele perdón por tus errores y pecados, recíbelo como Señor y Salvador, pídele ser pescador de hombres y que transforme tu vida.

Si sientes el peso de los estudios, la familia, conceptos o ideas que te abruman y parecen querer apartarte, Dios está contigo, te entiende y está transformando tu corazón.

Dios está contigo.

Lo que Dios hará contigo será más grande, se multiplicará y te llevará a nuevas profundidades. Disfruta en familia.

Referencias bíblicas