EN Oración
Serie Rediseño

Atrevidos para ser diferentes: caminar en novedad de vida

Necesitamos una generación atrevida, no solo para hacer algo diferente, sino para ser diferente. Cristo ya te hizo libre y te dio vida nueva; a ti te toca caminar en novedad de vida: dejar que la palabra moldee tu mente, aceptar que Dios te confronte, y responder como Jesús ante la prueba.

Predicador
Alfonso Bocache
Publicada
Duración
47 min

Necesitamos una generación atrevida: no solo para hacer algo diferente, sino para ser diferente. Toda emoción tiene que llevarnos a un compromiso. Dios no te pide una lista de rituales ni un esfuerzo imposible: te invita a vivir lo que Cristo ya hizo posible. ¿Qué harás con esa oportunidad?

Ya estás dentro por lo que Cristo hizo

Pablo escribió a los colosenses que en Cristo fueron circuncidados con una circuncisión no hecha a mano, «sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos». No es cuestión de ritos ni de una larga lista de leyes: ya estás dentro, por lo que Cristo hizo al destruir el poder del pecado.

«Y a vosotros, estando muertos en pecados… os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros… clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz». Todos éramos incapaces de salvarnos, sin importar quién tuviéramos al lado o cuánto dinero tuviéramos. Pero tus pecados fueron perdonados, la cuenta quedó limpia y la orden de arresto fue clavada en la cruz.

Ningún ritual puede darte libertad. Por eso Dios se hizo hombre en Jesús para resolver lo que tú no podías. Jesús resucitado ganó la batalla. Eso es para celebrarlo. Y también se acabaron las excusas: Jesús venció al pecado. Hoy puedes rendirte a él y decirle: «Señor, me atrevo a una vida diferente».

Salvado para caminar en vida nueva

«Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva». Fuiste salvado de la muerte, pero también para caminar en una vida diferente, con lo nuevo que Dios tiene para ti, tu familia y tus generaciones.

Versículo clave

«Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.»

Romanos 6:4

¿A quién le toca caminar en vida nueva? No a Dios: a ti. Dios te permite decidir si caminas en la vida nueva o sigues en la vieja. Atrévete a pensar diferente.

Deja que Dios renueve tu manera de pensar

«No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta». Dios no te obliga: te ofrece esta vida, y te deja elegir cuál será tu molde: el mundo o su palabra.

Versículo clave

«No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.»

Romanos 12:2

No se trata de juzgar a nadie, sino de preguntarte: ¿quién es el molde de mi vida? ¿Qué estoy siguiendo? El mundo espiritual es real. Lo más preocupante no es un día del calendario, sino no caminar en novedad de vida todos los demás días del año, habiendo sido salvados por Cristo. Por la fe entendemos y aceptamos que el plan de Dios es mejor que el del mundo.

Cuántas veces insistimos en llevar la vida como queremos, no como Dios dice. Atrévete a usar tus redes, a hacer tus negocios y a tratar a tu familia como Dios quiere. Cuando estés enojado con tu esposa, trátala como Dios quiere, no como te sale. De la mejor intención a la peor decisión puede haber solo segundos: una contestación, una llamada. Cuando alguien se te atraviesa en el tráfico, pregúntate: «Dios, ¿qué quieres tú?».

Todos nos enojamos. «Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo». Cuando el enojo se vuelve ira, ya no le agrada a Dios. Dale el siguiente paso como Dios quiere. Le preguntamos a todo el mundo qué opina, menos a Dios. Pregúntale a él. Dios te ayuda aun en medio de tus errores, pero a veces ya cargas consecuencias. Lo que él tiene para ti es bueno, agradable y perfecto.

Cada vez que lees la palabra, reentrenas tu mente. Lo que antes veías blanco ahora lo ves negro, y viceversa. Todo es claro en la Biblia. El mundo sigue viviendo igual y obteniendo los mismos resultados.

Atrévete a ser confrontado

La carne no se convierte: lo que se convierte es tu espíritu. La carne quiere pecar, desobedecer, no quiere caminar en vida nueva. «Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo… En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente». Si algo no tiene nada que ver con lo que Cristo te enseña, no es vida nueva, aunque te llames cristiano. La mejor prédica es tu vida.

Somos atrevidos para muchas cosas, pero no para ser confrontados. Sin embargo, cuando Dios te confronta con su palabra lo hace con amor, para arrancar lo que está golpeando tu vida. La amargura no es vida nueva: es esclavitud. Pedir perdón, practicar la paciencia y la humildad, eso es vida nueva.

Las novedades del mundo duran poco; la que Dios ofrece nunca pasa de moda, porque comienza por dentro, al nacer de nuevo. Puedes cumplir todas tus metas y tener una vida golpeada si no buscas primero el reino. Si una reacción de ira se te desborda, quizá viene de un lugar que no has tratado. Solo lo que identificas lo puedes rendir a Dios.

Responde diferente en el desierto

«Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo». A veces no necesitas un milagro, sino un proceso. El Espíritu llevó a Jesús al desierto para probarlo, pero nunca lo dejó; tampoco te deja a ti. La primera tentación apuntó a su identidad: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan». Y Jesús respondió con la palabra: «No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios». No respondas a la presión desde la necesidad, sino desde la palabra.

En la segunda prueba, el tentador usó la Escritura para empujarlo a lanzarse desde el pináculo del templo. Jesús respondió: «No tentarás al Señor tu Dios». No necesitas saltar para que Dios te sostenga: él te sostiene en medio de la necesidad. En la tercera, se le ofrecieron todos los reinos a cambio de adorarlo. Y Jesús dijo: «Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás». Si prefieres satisfacciones inmediatas a cambio de tu adoración, pierdes lo que Dios tiene para ti.

No renuncies: resiste

«El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían». Si sientes que ya no puedes más, no renuncies: resiste. Dios tiene un plan y está en control. Otros pueden orar por ti, pero nadie puede responder por ti.

Dios te ama; no te juzga, sino que te confronta con su palabra para que salgas de lo viejo y camines en lo nuevo. Atrévete a ser diferente. Dile: «Señor, quiero caminar en vida nueva. Renueva mi mente, y ayúdame a responder como Jesús».

Referencias bíblicas