EN Oración
Serie En peligro de extinción

En peligro de extinción: los protagonistas del reino

Confía en Dios y vive como protagonista de su reino: una persona que cree, obedece y marca la diferencia para que otros vean a Cristo.

Predicador
Alfonso Bocache
Publicada
Duración
36 min

¿Quiénes son los protagonistas del reino? Un protagonista es el personaje principal de una película o una obra, pero aquí no se trata de buscar fama. Dios no necesitaba a Moisés para abrir el mar; podía hacerlo sin él, pero quiso enseñar que llama a sus hijos y a quienes tienen fe a participar en lo que hace. Es un honor y una oportunidad de señalar a Dios, no de procurar reconocimiento personal.

La orden de levantar la vara ante el mar pudo parecer ridícula y sencilla. Obedecer, aunque una instrucción parezca pequeña, permite ver la gloria de Dios. No siempre es fácil creer que algo sencillo pueda ser el medio por el que Dios actúe, y que otras personas sean bendecidas por tu fe. Vive por fe: Dios podría obrar sin nosotros, pero nos ha llamado a formar parte de su historia y a dar testimonio de que puede hacer posible lo que parece imposible.

Confiar sin conocer todo el guion

La vida en el reino es como una película, con una diferencia: a un actor le entregan el guion completo para que decida si acepta el papel; Dios, en cambio, no muestra a sus hijos toda la trama, sino ciertas promesas. La sorpresa de lo que viene es parte de la aventura, y Dios forma a las personas a través de ella. No se trata de conocer de antemano cada detalle, sino de poner la confianza en Dios.

Jeremías 29:11 es una palabra de esperanza: Dios es un director perfecto cuyos planes son buenos. A Israel se le dijo que fuera a la tierra prometida, pero no se le contó mucho del desierto, porque allí sería formado. Confía en Dios sin conocer todo el recorrido de antemano.

Versículo clave

«Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.»

Jeremías 29:11

Una promesa en medio de la cautividad

Jeremías 29 se dirige a los israelitas llevados cautivos de Jerusalén a Babilonia, con la instrucción de edificar casas y habitarlas, plantar huertos y comer de su fruto, formar familias y multiplicarse allí. Podían marcar la diferencia aun en cautividad: vivir con libertad interior y edificar en medio de la esclavitud y la escasez. No esperes que cambie primero todo lo externo: busca una transformación interior, y declara sanidad en medio de la enfermedad.

Las historias bíblicas son ejemplos que también te llaman a creer y actuar; Dios no obliga a nadie a ser protagonista. Ante la pregunta «¿dónde está el Dios de Elías?», la respuesta es: «¿dónde están los Elías de Dios?». Dios sigue siendo el mismo. Hubo muchas viudas y muchos leprosos, pero los relatos destacan a una viuda y a un leproso: no porque Dios amara más a unos que a otros, sino porque algunos creyeron y fueron protagonistas.

Un actor interpreta un papel; los hijos de Dios no nacieron para actuar, sino para ser genuinos. Imagina a alguien que, ante el desierto, dejara allí un doble para evitar el cansancio y las incomodidades. Las estrellas de cine evitan riesgos; los hijos de Dios son formados en los desiertos. La esperanza está en Jesucristo, la estrella más grande. Ser protagonista no es buscar fama, sino poner en alto el nombre de Cristo y darle toda la gloria y la honra.

Hay cámaras espirituales en los cielos. Imagina una voz que dice «acción»: ¿muestran fe las acciones de tu vida? En el condominio, en el trabajo y en otros espacios cotidianos, los creyentes pueden marcar la diferencia y permitir que otros vean el respaldo de Dios. En una acción protagónica, trescientas personas que no conocían a Cristo llegaron a conocerlo.

Noé obedeció en comienzos difíciles.

Creer cuando los comienzos son difíciles

Noé preguntó qué era un arca, no sabía que habría un diluvio y, entre un versículo y otro, pasaron cien años mientras martillaba. No hace falta entenderlo todo antes de obedecer: obedece para ver algo diferente y escribir una historia de fe.

Obedecer escribe una historia de fe.

Raquel era la preferida de Jacob, mientras que Lea fue menospreciada. Ser menospreciada no es lo mismo que sentirse menospreciada: Lea no se sentía así porque tenía un corazón sano y sabía quién era su Dios. De su descendencia viene la tribu de Judá y el linaje de Jesucristo. Si has sido menospreciado, podrás dar fruto: tu promoción no depende de quien te menospreció, sino de Dios. Quien confía en Dios le pertenece.

Entrar en la historia por la fe

Dios no nos ha dado un espíritu de cobardía o temor, sino de amor, poder y dominio propio. En Hechos 17:6 se acusa a los discípulos de trastornar el mundo entero: una imagen de influencia. ¿Trastornas tú el mundo, o el mundo te trastorna a ti? Sé honesto con Dios respecto a los impulsos de la carne, en vez de justificarlos, y transforma tu entorno con firmeza en la Palabra.

Jesús es el protagonista más grande.

Un corazón sano y una vida que bendice

Un corazón sano también se nota en cómo se trata a los demás.

Esa influencia se concreta en gestos de misericordia: bendecir a quienes ofenden, en vez de juzgarlos, y hacer el bien. Imagina que el vecino que no te dejó dormir encuentra su carro lavado por ti. Bendice a quienes te han ofendido y vive de tal manera que los demás puedan decir que desean lo que ven. En el condominio, la oficina y el círculo de amistades puedes marcar una diferencia para bendición.

Así se trastorna el mundo para bien.

Y él dio su vida por nosotros.

Versículo clave

«Pero no hallándolos, trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá»

Hechos 17:6

Ser protagonista es dejar que Dios brille.

La invitación final

Jesús es el protagonista más grande: no solo escribió la historia, sino que la partió a la mitad, y dio su vida por nosotros. Ábrele tu corazón y dale la más cordial bienvenida a tu vida. Que haya libertad en las áreas donde el mundo sigue trastornándote, y que las cadenas se rompan por el poder del Espíritu Santo. Los hijos de Dios son protagonistas para cumplir un propósito y trastornar el mundo, no para ser trastornados por él: sal a transformar lo que te rodea con la gracia y el favor de Dios.

Una semana llena de victoria.

Con un «amén» y una bendición: que tengas una semana llena de victoria. La pregunta queda para ti: ¿vivirás para que el entorno te trastorne, o confiarás en Dios y marcarás la diferencia como protagonista de su reino?

Referencias bíblicas